lunes, 11 de octubre de 2010

Tamacapulin a través de los niños





Por: Hector Guerrero

Temacapulín Jalisco es un poblado

donde habitan aproximadamente 600 personas.

Fundado desde 1541 Temacapulín había transcurrido sus días como

muchas poblaciones de este país.


En el año 2005 los gobiernos estatales

y federales anuncian la construcción de

la presa “ El Zapotillo” cuya edificación inundaría y desaparecería esta y otras 2 poblaciones más.

Luego de 5 años y un sin fin de acciones legales, culturales, y sociales, “Temaca” sigue en lucha contra un gobierno que los quiere desaparecer.


Un futuro incierto.




En los primeros meses de este año recibí la invitación por parte del comité "salvemos temaca" para ir a trabajar al pueblo, realizar actividades y documentar la resistencia que se esta llevando acabo. Mis primeras visitas a "temaca" fueron breves pero contundentes, pues me dejaron muchas cosas personales que reflexionar, sobre como pensamos y como actuamos.

En Mayo de este mismo año recibo por parte de proyecto infancia, la invitación a preparar y dar un taller de fotografía a niños en México, de inmediato pensé en los niños de temacapulin.
Aún que nunca había impartido un taller de fotografía para niños, me interesaba que los propios "chamacos" de "temeca" fotografiaran su propio pueblo. Cuando iba a mi primera reunión con ellos, no podía dejar de pensar que quizá esos niños sean la ultima generación de ese pueblo, por lo cual me interesaba más que pudieran ellos tomar sus propias fotos.


La experiencia fue realmente distinta a lo que esperaba, los niños están conscientes de la lucha en la que están metidos, la lucha que ellos no eligieron, que nadie en ese pueblo eligió, simplemente el dedo de los poderosos, hoy apunto hacía ellos, y hoy viven en la incertidumbre y la desesperación, de saberse que por mas fuerte que se grite nadie escucha, nadie responde.

La fotografía siempre ha sido un medio y no un fin, un medio para recordar, o para no permitirle al olvido que se lleve a sus territorios nuestros momentos vividos.

En esa lógica es que se funde este trabajo fotográfico, los niños de Temacapulin retratan y son retratados, ellos nos muestran su pueblo a través de sus imágenes, cuanto valor puede tener una fotografía?. En mi opinión un valor infinitamente relativo. Y quizá sea el tiempo el que mejor valor asigne a las cosas.


La logística de nuestro taller fue simple 8 niños acudieron al llamado, con un animo incansable, trabajamos con cámaras desechables de negativo y un flash pequeño, tuvieron una semana para fotografiar lo que ellos quisieran, y luego unas sesiones de edición, en donde pudimos compartir nuestras imágenes y intereses por cada una de ellas.




Cada uno va haciendo en la vida lo que más le gusta, en nuestro caso es la fotografía. Y será que tomaremos fotos hasta el ultimo instante que tengamos de estos tiempos.


Vendrán largas noches y grandes tiempos de obscuridad, si queremos ver la luz que tanto soñamos ver, tendremos que permanecer en ese lugar por que será ahí donde el sol brillara con mas intensidad.